La Directora

Amoris no nació de una pasión por los vestidos. Nació de entender que detrás de cada novia hay una decisión que merece tomarse con claridad y criterio real.

Soy Janeris Cano. Administradora de Empresas, con más de una década en el sector corporativo antes de dar el paso hacia el lujo con propósito.

No llegué a la moda nupcial por casualidad. Llegué porque reconocí un problema que nadie resolvía bien: las novias no necesitan más opciones. Necesitan a alguien que las ayude a decidir.

Viajo personalmente a Europa a curar cada pieza de la selección, con criterio, con intención, con la novia bogotana en mente.

Detrás de cada vestido que sale de Amoris, están las manos de Gilma Rivera. Mi mamá. La mujer que recibe cada pieza, la ajusta con precisión y se asegura de que lo que llega a la novia esté exactamente como debe estar. No es sastrería. Es décadas de oficio al servicio de un momento que no se repite.

Amoris es el resultado de todo eso: una boutique de lujo privado en Bogotá, donde cada encuentro se prepara con anticipación, la selección fue curada en Europa, y hay dos mujeres detrás. Una que elige con criterio. Otra que cuida con las manos.

Tu vestido de novia no es moda. Es memoria. Trátala como tal.